Cómo poner opiniones de clientes en tu web
Qué poner, dónde y con qué permisos · 12 de agosto de 2026
Quien entra en tu web ya sabe lo que vendes. Lo que no sabe es si puede fiarse de ti. Eso no lo resuelve un texto tuyo diciendo que eres muy profesional: lo resuelve otra persona diciéndolo. Esta guía va de cómo montar eso bien, con o sin herramienta.
1. Elige pocas, y que trabajen
El error más común es amontonar. Veinte opiniones diciendo "muy profesionales, todo perfecto" valen menos que tres bien elegidas, porque nadie lee la cuarta.
La forma de elegirlas: piensa en las tres dudas que te plantean siempre antes de contratarte. El precio, el plazo, que no sepan si vas a desaparecer a mitad. Y pon una opinión que desmonte cada una. Una opinión que dice «me preocupaba el precio y acabó saliendo más barato que rehacerlo dos veces» hace más que cincuenta estrellas.
2. Ponlas donde se decide, no en una página aparte
Una página "Opiniones" en el menú no la visita nadie, y quien la visita ya venía convencido. Los sitios donde de verdad trabajan:
- Justo debajo de los precios. El momento exacto de la duda.
- Junto al formulario de contacto, antes del botón de enviar.
- En la página del servicio concreto: la opinión sobre una reforma de baño, en la página de reformas de baño.
- En la portada, una sola y bien visible, no un carrusel de doce.
Y una que se olvida siempre: en el presupuesto que mandas por correo. Dos líneas de un cliente al final del PDF, y el presupuesto deja de ser solo un número.
3. Que parezcan de personas, porque lo son
Una opinión anónima no vale nada: el lector asume que te la has inventado. Lo que la hace creíble, por orden de importancia:
- Nombre y apellido. "Marta I." ya resta.
- Quién es: su cargo, su empresa o su ciudad. Cualquier cosa que la ancle a la realidad.
- Una foto, si te la da.
- Detalles concretos. "Lo tuve en once días" convence; "muy rápidos", no.
- Vídeo, que es el que no se puede fingir. Un vídeo de treinta segundos vale por diez textos.
4. Los permisos, que esto va de datos de otros
El nombre, la cara y la voz de tu cliente son datos personales suyos. Publicarlos necesita su consentimiento, y a ti te conviene poder demostrar que lo tienes.
- Que la casilla esté en el formulario donde deja la opinión, sin premarcar, diciendo exactamente dónde se va a publicar.
- Que puedas quitarla si te lo pide, sin depender de nadie.
- Nada de copiar un WhatsApp privado a la web sin preguntar. Es de sus datos de lo que estamos hablando.
Esto no es asesoría legal, pero la regla práctica aguanta bien: pide permiso, guárdalo, y publica solo lo que te dieron.
5. Cómo montarlo, según lo que puedas
A mano
Copias y pegas los textos en tu página. Gratis y funciona. El pero: cada opinión nueva es volver a tocar la web, y si la lleva otra persona, es pedírselo otra vez. En la práctica se queda congelado.
Con capturas de pantalla
Muy usado porque parece auténtico. Tiene tres problemas: no se leen en el móvil, Google no lee lo que hay dentro de una imagen, y no puedes reordenarlas ni reutilizarlas. Mejor transcribir el texto y citar a quién.
Con una herramienta de testimonios
Recoges con un enlace, apruebas lo que se publica y en tu web queda un bloque que se actualiza solo. Es lo que hace LoDicen: una línea de código y ya salen con tu color, incluidos los vídeos.
6. Y antes de todo esto: consíguelas
Es el paso que atasca a todo el mundo, porque da corte pedirlo. Tienes el momento exacto en que hay que hacerlo y seis mensajes escritos en esta guía. Si ya tienes reseñas en Google, empieza por traértelas: son las más baratas, porque ya están escritas.
Recoge en texto o en vídeo con un enlace, aprueba lo que se publica y enséñalo en tu página. En español, gratis y sin tarjeta.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas opiniones debo poner?
Entre tres y nueve visibles a la vez. Más no se lee. Lo que suma no es la cantidad: es que cada una resuelva una duda distinta.
¿Puedo publicar el nombre y la foto?
Con su consentimiento, y guardándolo. Lo más limpio es que la casilla esté en el propio formulario, sin premarcar, y quede registrada.
¿Es legal enseñar solo las buenas?
En tu web eliges qué destacas, igual que eliges qué fotos pones. Lo que no puedes es inventarlas, modificarlas ni presentarlas como si vinieran de una plataforma de reseñas verificadas: eso sí es una práctica desleal con los consumidores.
¿Sirven las capturas de WhatsApp?
Funcionan porque parecen reales, pero no se leen en el móvil, Google no las lee y no puedes moverlas de sitio. Transcribe el texto y cita a quién lo dijo, con su permiso.